Dice la leyenda que

si cierras los ojos

y, con fuerzas, imaginas un
mundo mejor,
tu alma despliega sus 

enormes alas
para emprender un mágico vuelo.


Un vuelo por caminos de

mil colores,
un vuelo por valles acariciados

por la dulce danza de riachuelos 

que buscan, incansables...

otros caminos, nuevos caminos.

Caminos de nadie,

caminos de todos.